E-commerce · Negocios locales · Negocios digitales

Tu web no tiene que gustar. Tiene que traerte clientes.

Diseñamos webs para vender, no para enseñar en una reunión. Y como venimos de automatizar procesos, la tuya se entrega conectada a tu CRM y a tu seguimiento: nadie que deje sus datos se queda esperando.

Presupuesto cerrado antes de empezar. Sin sorpresas a mitad de proyecto.

Empresas y proyectos que ya trabajan con nosotros

Qué construimos

Tres negocios distintos. Tres webs que no se parecen en nada.

Una tienda online, una clínica y un infoproducto no necesitan la misma web. Necesitan la misma obsesión: que el visitante haga algo antes de irse.

E-commerce

El objetivo: que pague

Todo lo que no acerque al carrito, sobra. Fichas que resuelven la duda concreta que frena la compra, checkout sin pasos de más y velocidad tratada como lo que es: dinero.

  • Shopify, WooCommerce o desarrollo propio, según el catálogo
  • Recuperación de carrito abandonado ya montada
  • Ficha de producto pensada para convertir, no para rellenar
  • Medición real de qué producto y qué campaña venden

Negocios locales

El objetivo: que pida cita

Clínicas, talleres, inmobiliarias, restaurantes, despachos. Aquí no se vende online: se llena la agenda. Y quien busca en el móvil decide en treinta segundos.

  • Reserva o solicitud de cita en dos toques desde el móvil
  • SEO local y ficha de Google Business enlazada
  • Llamada y WhatsApp siempre a un clic, en cualquier pantalla
  • Una página por servicio y por zona, que es lo que posiciona

Negocios digitales

El objetivo: que deje su email

Formación, SaaS, consultoría, infoproducto. Se vende en varios pasos, así que la web no es una página: es un embudo que recuerda por dónde entró cada uno.

  • Landing de captación y página de ventas que aguantan tráfico de pago
  • Embudo de cualificación por pasos, como el de esta misma página
  • Área de miembros o integración con la plataforma que ya uses
  • Atribución completa: qué anuncio trajo al que pagó
La diferencia

La mayoría de webs terminan el día que se entregan. La tuya empieza ahí.

Somos una empresa de automatización que además hace webs, no al revés. Esto es lo que cambia el día del lanzamiento.

Una web normal

Lo habitual

Una web de Propulfy

Lo que entregamos
Cuando alguien rellena el formulario
Llega un correo que alguien tiene que ver, abrir y copiar a mano. Si es sábado, espera al lunes.
Entra en tu CRM en menos de 4 segundos, con todos los campos y de dónde vino. Sábado incluido.
Si no contesta al primer intento
Nadie vuelve a escribirle. A los dos días ya ha comprado en otro sitio y no te enteras.
El seguimiento sale solo, por email o WhatsApp, hasta que responde o dice que no.
A final de mes
Sabes cuánta gente entró en la web. No sabes cuál de ellas acabó pagando.
Ves qué campaña y qué anuncio trajeron a cada cliente que pagó. Y cuánto costó cada uno.
Cuando quieres cambiar un texto
Escribes a la agencia, te ponen en su cola y el precio del cambio te llega después.
Lo cambias tú en un minuto. Te enseñamos cómo y te dejamos la sesión grabada.
El día que se entrega
Se acabó el proyecto. A partir de ahí, cada cosa que pidas son horas extra.
Empieza a trabajar. Un mes de ajustes incluido, sin contar horas ni abrir presupuesto.

La diferencia no está en el diseño: las dos pueden verse bien. Está en lo que ocurre cuando alguien decide que le interesas.

Qué incluye siempre

Esto va en todos los proyectos, no en el paquete caro

No hay versión recortada. Lo que cambia entre un presupuesto y otro es el tamaño, no si lleva las cosas que hacen que una web funcione.

Diseño a medidaNada de plantilla comprada con tu logo encima. Se dibuja para tu negocio.
Textos escritos, no rellenadosLos redactamos nosotros a partir de una entrevista contigo. Sin texto de relleno.
Rápida de verdadImágenes optimizadas, tipografías propias y cero código que no se use. Medido, no prometido.
Impecable en móvilSe diseña primero para el móvil, que es por donde entra la mayoría de tu tráfico.
SEO técnico de baseTítulos, estructura, datos estructurados y sitemap. Lo que Google necesita para entenderla.
Conectada a tu CRMCada formulario entra donde trabajas, no en un correo que hay que vaciar a mano.
Medición desde el día unoAnalítica y conversiones configuradas, con el aviso de cookies que exige la ley.
Editable por tiTextos, imágenes, precios y servicios los cambias tú. Con una sesión grabada para tu equipo.
Cómo trabajamos

De la primera llamada a la web publicada

Presupuesto cerrado antes de empezar y una fecha de entrega que se cumple. Si el plazo se mueve por nuestra parte, no lo pagas tú.

Semana 1

Estrategia, no maquetación

Antes de dibujar nada decidimos qué tiene que hacer el visitante, qué le frena hoy y qué páginas hacen falta de verdad. Sales de aquí con la estructura y el presupuesto cerrado.

Semanas 2 y 3

Diseño y textos

Diseñamos sobre contenido real, nunca sobre texto de relleno. Ves la web navegable y comentas encima antes de que se programe una sola línea.

Semanas 4 y 5

Desarrollo y conexiones

Se programa, se conecta al CRM y a las automatizaciones, y se mide todo. Aquí es donde la web deja de ser un folleto.

Entrega

Publicación y formación

Publicamos, revisamos velocidad y buscadores, y te sentamos una hora a aprender a editarla. Un mes de ajustes incluido después de salir.

Presupuesto cerradoEl número que te damos en la semana 1 es el que pagas. Solo cambia si tú añades cosas.
La web es tuyaDominio y alojamiento a tu nombre, con tus accesos. No secuestramos nada.
Sin cuota obligatoriaEl mantenimiento es opcional y se cancela cuando quieras. La web sigue funcionando.
Fecha que se cumpleSi el retraso es nuestro, lo asumimos nosotros. Te lo ponemos por escrito.
Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan antes de pedir presupuesto

¿Cuánto cuesta una web con vosotros?

Depende de cuántas páginas necesita el negocio y de con cuántos sistemas hay que conectarla, así que un precio de tarifa sería mentira. Lo que sí es fijo es el método: en la primera llamada revisamos el alcance y sales con un presupuesto cerrado, por escrito, antes de que se empiece a trabajar. Ese número no se mueve salvo que tú añadas cosas.

Sí te podemos ahorrar la llamada si no encaja: por debajo de los 2.000 € no montamos proyectos, porque a ese nivel una plantilla bien elegida te sirve mejor que nosotros y te lo diremos igual.

Ya tengo web. ¿Merece la pena rehacerla o la retocáis?

Primero la miramos y te decimos la verdad. Si la estructura aguanta y el problema son los textos, la velocidad o que no está conectada a nada, se arregla eso y cuesta bastante menos que empezar de cero.

Rehacerla solo compensa cuando la base es la que falla: plantilla lenta imposible de acelerar, imposible de editar sin romperla, o pensada para enseñar la empresa en vez de para captar. Nos ha pasado más de una vez recomendar no rehacerla, y seguimos aquí.

¿Cuánto se tarda?

Entre cuatro y seis semanas para una web de empresa o un negocio local, y de seis a diez para un e-commerce con catálogo grande o un proyecto con área de miembros. La fecha se fija en la primera semana y se cumple.

Lo que más suele retrasar un proyecto no es el desarrollo: son los textos, las fotos y los accesos. Por eso te pedimos todo eso al principio y con una lista concreta, no a mitad de camino.

¿Qué necesitáis de mí para empezar?

Una hora de entrevista para entender el negocio y cómo vendes hoy, los accesos al dominio y al alojamiento, y el material de marca que tengas: logotipo, fotos, catálogo. Si no hay logotipo o las fotos no sirven, te decimos qué hace falta y te lo presupuestamos aparte, sin sorpresas.

Los textos los escribimos nosotros. Solo necesitamos que revises y corrijas lo que no encaje con cómo hablas tú.

¿Puedo cambiar textos e imágenes yo, sin llamaros?

Sí, y es parte de la entrega. Dejamos editable todo lo que se cambia a menudo —textos, imágenes, precios, servicios, artículos— y te damos una sesión de una hora, grabada, para que la tenga cualquiera de tu equipo.

Lo que no dejamos tocar es la estructura ni el código, porque ahí es donde se rompen las webs. Si necesitas una página nueva o un cambio de fondo, lo hacemos nosotros.

¿Y el mantenimiento y el alojamiento?

La web es tuya y se queda en un alojamiento a tu nombre, con tus accesos. No secuestramos dominios ni te obligamos a una cuota para poder tocar tu propia web: es tuya el día que se entrega.

Ofrecemos mantenimiento mensual —copias, actualizaciones, vigilancia de velocidad y de caídas, y horas de cambios— pero es opcional y se puede cancelar cuando quieras.

¿Trabajáis solo con clientes en España?

Trabajamos en español y sobre todo con negocios en España, pero el proyecto es íntegramente en remoto y ya hemos trabajado con equipos en México, Colombia y Argentina. Lo que sí necesitamos es coincidir unas horas al día para las revisiones.

Cuéntanos qué necesitas y te preparamos el presupuesto

Cinco preguntas rápidas. Con eso llegamos a la llamada sabiendo ya de qué hablamos, y tú recibes un presupuesto real en vez de una tarifa genérica.

Paso 1 de 4

¿Qué tipo de negocio tienes?

Determina qué tiene que hacer la web y con qué se conecta.

Tipo de negocio

¿Tienes web ahora mismo?

Rehacer y partir de cero son dos proyectos distintos, en trabajo y en precio.

Situación actual

¿Para qué la necesitas?

Lo que decide la estructura entera. Es la pregunta que casi nadie hace y la que más cambia el resultado.

Orientativo. Sirve para proponerte el alcance que encaja, no para inflar el precio.

¿Con quién hablamos?

Te contactamos nosotros en menos de 24 horas laborables. No hay que reservar hueco en ningún calendario.

Escribe tu nombre.
Dinos cómo se llama tu negocio.
Revisa el email: no parece válido.
Necesitamos un teléfono válido para poder llamarte.
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